sábado, 29 de noviembre de 2014

Amado Squishy...

Es demasiado triste darte cuenta de que tenías a alguien maravilloso a tu lado, cuando ya lo perdiste y no hay nada que hacer para recuperarlo… Ese vacío que te deja es fuerte, sientes como si ya tu vida no va a ser la misma nunca más… Que esa persona te llenaba tanto y te impulsaba a seguir adelante pese a cualquier cosa, que ahora que no la tienes, sientes que te va a costar mucho más trabajo seguir adelante… Mejor amigo, gracias por tantos momentos bellos y reconfortantes que me ofreciste y no supe valorar, gracias por siempre apoyarme y ser tan especial y único conmigo, espero que esa otra persona que ahora está en tu vida, ocupando mi lugar, sí te aprecie como te lo mereces, sí, me duele mucho el hecho de verte tan alejado, tan distante de mí… De darme cuenta de que ya no soy tan primordial en tu vida como lo es ella, ¡pero vamos! Quiero que seas feliz.

Creo que me acostumbré tanto a que siempre estabas para mí, que ahora que no estás (no de la misma manera), ese vacío que dejaste se convierte en ese intolerable ardor en el pecho que hace que hoy lágrimas de mis ojos broten, no escribo esto con la intención de hacerte sentir mal ni mucho menos, sólo es mi más sincera manera de decirte que siento horriblemente en el alma no haberte apreciado como debí hacerlo, no haberte amado tanto como tú lo hiciste. Siento mucho haber sido tan “seca”, tan poco expresiva contigo, pero en serio tienes que creerme que te quise, te quiero y te querré muchísimo pese a cualquier circunstancia, mi Squishy, cuánta falta me hace esa atención que me brindabas, ese cariño incondicional que me dabas, mi osito jodedor, te extraño más que a nadie he extrañado en mi vida… Tú sin que yo me diera cuenta en el momento, te convertiste en una esas poquitas personas en mi vida que me entiende, que a pesar de tantos aspectos negativos que conociste de mí, siempre te quedaste. Squishy no te lo quise decir el día que surgió el tema, pero tú llegaste a conocer muchos de mis demonios ocultos, y aun así no me abandonaste; pero ya sabes, siempre arruino las cosas, y ahora ya es muy tarde, ya está ella presente, que desde un principio supo valorar cada detalle, cada gesto, cada chiste o cada sonrisa que le sacaste…
Gracias Squishy por tantos momentos bellos que me hiciste vivir junto a ti y por tantas sonrisas que en medio de lágrimas lograste en mí.

Tengo que mencionar  tus abrazos; osito, tus abrazos son la cosa más perfecta que hay en este mundo,  cuando me abrazabas todos mis problemas desaparecían, sólo pensaba “Destino, gracias por colocarlo en mi camino”, nada se comparará a esos abrazos que no cualquiera tiene la dicha de recibir; otra de las tantas cosas que añoraré, serán tus despeinadas Squishy, esa era la manera más cuchi y sincera de decirme “Natasha, aquí me tienes, no seas boba, no estás sola”, aunque hoy en día me digas que seguiré contando contigo para lo que sea, ambos estamos conscientes de que no será de la misma manera, puesto que ahora ella tomó mi lugar por completo, tengo que admitir que la envidio por tener lo que fue mío y no valoré de la manera en la que merecía ser valorado.

Ese último abrazo en donde me dijiste “Nata, no llores más, ya vas a ver que de ésta salimos pero juntos” me hizo regresar en el tiempo por unos pocos segundos, que sentí que todo volvería a ser igual muy pronto, pero al caer de nuevo en el presente, sé y estoy clara que eso no va a suceder…

Esto es algo como “Te tengo y al mismo tiempo no”, de ahora en adelante sé que si me quedo, estorbaré y seré una gran sombra incómoda y pesada para ustedes, no Squishy, no me quiero alejar de ti, es simplemente que no quiero estorbar y por más que me digas que no molesto, en el fondo sé que sí; también es muy duro para mí estar en la posición en la que estoy, pues estoy en la posición en la que ella estaba hace dos meses, sí, es rudo…

Squishy, para terminar… Quiero que sepas que te amo y lo haré siempre, gracias osito de mi vida, por llenarme tanto en tanto tiempo, gracias a ti logré superar muchos obstáculos, gracias a tu compañía logré que cosas que me afectaban, dejaran de hacerlo.




“Hay que aprender a valorar lo que tienes antes de que ya no esté en tu vida”

lunes, 3 de marzo de 2014

Amor de niñez

     ¡Hey, hola, querido/a lector/a! Hoy les voy a contar acerca de un amor de esos platónicos que tuve siendo una niña, digamos de 9 o 10 años de edad, lo llamo "Amor platónico" porque el muchacho nunca me prestó atención.
     Pues bueno, yo era de esas niñas que no solían fijarse mucho en los muchachos, yo era mas bien de esas que sólo estaba pendiente de jugar, de artistas nuevos, de películas; en pocas palabras de lo que es en sí disfrutar de la vida siendo una niña, hasta que en una de esas fiestas de cumpleaños, de familia lejana, vi a aquel individuo; alto, cabello ondulado, sonrisa cautivadora, de una personalidad súper especial, que simplemente me dejó flechada, como persona del género femenino que soy (Jajajajaja), comencé medio a coquetearle en las reuniones familiares siguientes, en una de esas fiestas, se sentó a conversar conmigo muy a gusto, y es mas, podría jurar en ese momento que hubo una "chispa" (una "chispa" es esa química que sientes cuando percibes que también le llamas la atención a esa persona), y todo iba súper bien a partir de ese momento, nos mensajéabamos, chateábamos por messenger, en fin, era muy buena la relación, lo que no les he contado, que para ser franca he tratado de evitar dicha parte tan bochornosa, es que lo que para mí, era el comienzo de una relación amorosa, para él era sólo una muy buena amistad, sí amigos, estaba en la friendzone total, duré como buena niña caprichosa, dos largos años tratando de que el tipo se fijara en mí, hasta que me por cosas del destino, supe que era gay. Mi rostro en lo que me enteré de eso, era de sorprendida y un tanto triste, por el hecho de haberme fijado en un espectacular muchacho que le gustaba su mismo sexo.

Soy nueva en esto de los Blogs...

     Antes que nada, ¡Hola, queridos lectores! como comprenderán, soy nueva en esto, pero haré mi mayor esfuerzo por deleitar su vista mientras me leen.
     Comenzaré por una anécdota, que quizás a muchos de ustedes no les llamará la atención.             Éstos últimos días, he estado algo pensativa y con la autoestima un tanto baja, no sé si les ha pasado que sienten que nada de lo que han realizado, les sale bien, que por más que te esfuerces, no obtienes los resultados deseados; bueno, eso me ha pasado a mí en éstas últimas semanas, ¡Vaya! es sorprendente cómo con sólo dieciocho años de vida, puedes llegar a sentir que no vale la pena seguir viviendo, que todos tus esfuerzos no llegan a los resultados que querías obtener, que te ves sola, incluso estando rodeada de personas (Me refiero a familiares, amigos, colegas, compañeros), pero que ésa persona en específico que deseas no está a tu lado, quizás sólo porque no se encuentra disponible para ti (lo sé, suele ser triste y un tanto frustrante), o porque  no eres bien correspondida. El rechazo de una persona hacia otra, puede llevar consigo diversas consecuencias, una de esas, que creo que es la más común es la depresión; ésta puede hacer hasta que una persona acabe con su vida si no se trata a tiempo. Yo particularmente, he sufrido de depresión, a tal punto en el que me mandaron un medicamento para disminuirla; es terrible ésta cosa, te hace llorar sin motivo alguno, o desprestigiarte a ti mismo/a, es una sensación tan desagradable, que en lo personal, debo acotar que no podía estar sola, siempre tenía que estar acompañada de alguien, porque si no lo hacía, me entraba una especia de desesperación, una extraña presión en el pecho que era lo que hacía que me fuera en llanto, era algo desesperante (No podía ni siquiera quedarme en mi habitación sola viendo la TV, porque simplemente lloraba). Desde que comencé a tomar el medicamento que me mandaron, pues desapareció esa terrible sensación que se apoderaba de mí...
Atte: Natty Rodríguez.