¡Hey, hola, querido/a lector/a! Hoy les voy a contar acerca de un amor de esos platónicos que tuve siendo una niña, digamos de 9 o 10 años de edad, lo llamo "Amor platónico" porque el muchacho nunca me prestó atención.
Pues bueno, yo era de esas niñas que no solían fijarse mucho en los muchachos, yo era mas bien de esas que sólo estaba pendiente de jugar, de artistas nuevos, de películas; en pocas palabras de lo que es en sí disfrutar de la vida siendo una niña, hasta que en una de esas fiestas de cumpleaños, de familia lejana, vi a aquel individuo; alto, cabello ondulado, sonrisa cautivadora, de una personalidad súper especial, que simplemente me dejó flechada, como persona del género femenino que soy (Jajajajaja), comencé medio a coquetearle en las reuniones familiares siguientes, en una de esas fiestas, se sentó a conversar conmigo muy a gusto, y es mas, podría jurar en ese momento que hubo una "chispa" (una "chispa" es esa química que sientes cuando percibes que también le llamas la atención a esa persona), y todo iba súper bien a partir de ese momento, nos mensajéabamos, chateábamos por messenger, en fin, era muy buena la relación, lo que no les he contado, que para ser franca he tratado de evitar dicha parte tan bochornosa, es que lo que para mí, era el comienzo de una relación amorosa, para él era sólo una muy buena amistad, sí amigos, estaba en la friendzone total, duré como buena niña caprichosa, dos largos años tratando de que el tipo se fijara en mí, hasta que me por cosas del destino, supe que era gay. Mi rostro en lo que me enteré de eso, era de sorprendida y un tanto triste, por el hecho de haberme fijado en un espectacular muchacho que le gustaba su mismo sexo.
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