Hoy es una de
esas noches en las que tengo los pensamientos a flor de piel; pues me he puesto
a pensar en que casi todo en mi vida va literalmente mal; ya que una persona
sin el apoyo tanto familiar como social que necesite, no puede ser feliz por
más que intente serlo…
En este año
2015, las cosas me han cambiado de una manera bárbara, me interesa escribir
acerca de dos personas especialmente; éstas fueron aparte de mis padres, un
gran soporte para mí, pero como todo en esta vida va cambiando a su antojo,
estas personas se alejaron de mí, por malentendidos que ni yo misma comprendo
aún.
Comenzaré
hablando de una de esas dos personas; de mi Peque amada, tan idéntica y cercana
como esa hermana que no tuve; tan espontánea y alocada como yo. La pasábamos
muy bien juntas, ¿Recuerdas? Todas esas locas aventuras que solíamos tener, la
manera en la que nos cubríamos las espaldas mutuamente, las pijamadas que
solíamos compartir; esas en las que cuando yo iba por la mitad del cuento, ya
tú me dejabas hablando sola porque te dormías –vaquita dormilona-, una de las
cosas que más añoro prima, son tus consejos, ¡Dios! Tus consejos cómo me
ayudaban a solventar gran parte de mis dilemas. ¿Qué nos pasó? Suelo preguntarme
muy a menudo, ¿por qué de un momento a otro te dejaste llevar por tus
suposiciones y te alejaste tan rudamente de mí? Ay peque, si te dijese que
mientras te escribo esto, lloro horriblemente, creo que no me lo creerías…
Extraño esos
momentos en los que con mis ocurrencias te hacía reír a carcajadas, no te
imaginas cuánto deseo poder volver a vivirlos. Aprendí tantas cosas de ti, una
de esas que considero la más importante, fue no dejarme “pisotear” por nadie;
vaya, qué falta me haces, mujer… La manera en la que tu indiferencia me está
consumiendo, no es nada normal.
Peque bella,
te amo y te seguiré amando hasta el fin de mis días, a pesar de esas porquerías
de malentendidos que hoy en días sigas creyendo. Sabes que soy de las que muy difícilmente
se rinden ante algo, pero ya no hallo la manera de convencerte de que sigo
siendo la misma de hace años; que nada de lo que supones es cierto… ¡Cuánto me
apena estar tan alejada de ti, prima!.
“Siempre estaré para ti, aunque me pidas a
gritos que te deje en paz”.
Si bien les
comenté acerca de esa persona, ahora les comentaré sobre la segunda, pero no
menos importante; Sam, mi querida Sam, tan despistada y poco común. Siempre
fuimos inseparables, pasamos por diversas cosas juntas; tantas “jodas” con las
que disfrutamos bastante, tantas madrugadas hablando del porqué de las cosas
inexplicables de la vida, tanto que nos secamos internamente de tanto llorar
contando nuestros pesares; esa manera tan única de amarnos, era tan poco usual
que los demás no entendían y nos causaba gracia (jajajaja, vaya qué tiempos
aquellos).
Increíble que
hayamos pasado toda nuestra niñez juntas, y gran parte de nuestra adolescencia
y que ahora no pasemos del simple “Hola” es tan frío que es capaz hasta de
congelar nuestras demás palabras. Sorprendentemente dejamos que terceras personas
se entrometieran y te hicieran creer
cosas que no sucedieron ni sucederán, aún tengo esa gotica de esperanza de que
algún día todo se arreglará, y volveremos a ser como antes… Espero ese día con
ansias, créeme.
Quiero que
sepas que a pesar de todo lo ocurrido, te sigo considerando parte de mi familia
y una de las personas más especiales de ésta.
“Lo último que se pierde es la esperanza”.
Todas esas
dichosas cosas que noto que han cambiado, de una manera no muy favorable,
tantas personas especiales además de las dos antes mencionadas, con las que ya
no cuento… Vaya, tengo que admitir de una vez por todas que la soledad día a
día me consume de una manera impresionante, si no fuese porque mi mejor amiga y
mi novio siguen apoyándome y ayudándome, no sé qué sería de mí en estos
momentos de mi vida tan rudos y complicados por los que estoy atravesando…
Gracias a ti vida y a ti mi Squishy, por todo ese amor incondicional que me
ofrecen y esa compañía que tanta falta me hace; son únicos, los amo con todo mi
ser. Así como yo cuento con ustedes, ustedes cuentan conmigo para lo que sea
que esté a mi alcance.
Después de la tormenta, viene la calma con
esos rayitos de sol, alumbrando y secando lo que la tormenta dejó"
No me queda otra
cosa más por añadir, que mi humilde consejo, uno de los mejores que les puedo
brindar; Disfruten de las personas que los están actualmente rodeando, denle
amor a sus papás cada vez que puedan y dejando el orgullo a un lado;
comuníquense, sean sinceros y amen con el corazón; no se dejen influenciar por
las creencias o suposiciones de esas personas “tóxicas” que de vez en cuando
suelen aparecer, crean en sus propias bases por las cuales son lo que son hoy
en día; no se alejen de esas personas que añorarán con toda su alma
probablemente más delante de sus vidas; vivan al máximo y busquen la
reconciliación con quién de verdad valga la pena tener en sus vidas.
“La muerte está tan segura de ganar, que nos
da toda una vida de ventaja”.
Atte: Natty Rodríguez.